Descripción
Descripción
La Gypsophila es una planta de jardín que encanta con sus flores diminutas, delicadas y enjambres de color blanco, rosa o lavanda. Ideal para macizos, bordes o incluso en recipientes, esta planta es una joya visual que aporta frescura y elegancia a cualquier espacio exterior o interior. Su facilidad de cultivo y su belleza constante la convierten en una opción perfecta para jardineros principiantes y profesionales que buscan un toque de sofisticación natural.
Características principales
- Floración abundante y continua durante todo el verano.
- Arborescencia baja y densa, ideal para crear muros florales.
- Resiste bien a las condiciones de clima urbano y de viento.
- Combina perfectamente con plantas de hojas verdes y otras flores de tamaño similar.
- Se adapta a distintos tipos de sustrato y requiere poca intervención.
- Crecimiento rápido y estable en condiciones ideales.
- Permite ser cultivada en macetas y en jardines de tamaño reducido.
- Es una planta muy resistente a las plagas y enfermedades comunes.
Cómo cuidarla
Luz
La Gypsophila prefiere una luz difusa o parcialmente directa, aunque puede tolerar el sol intenso. En verano, si el clima es muy caliente, es recomendable ofrecerle un poco de sombra para evitar el estrés por calor.
Riego
Considere un riego moderado, dejando que el sustrato se seque ligeramente entre riegos. No lo sobrecargue, ya que puede provocar pudrición de las raíces.
Temperatura
Funciona bien entre 15 y 25 grados Celsius. No tolera temperaturas extremas, especialmente en invierno, cuando debe protegerse de heladas.
Sustrato
Utilice un sustrato bien drenado, rico en materia orgánica y con buena estructura. Evite los suelos húmedos o compactados que puedan causar problemas de drenaje.
Problemas habituales y soluciones
En caso de que las hojas se marchiten, puede deberse a un riego excesivo o a una exposición prolongada al sol. En caso de flores marchitas, revise si el suelo se ha vuelto demasiado húmedo o si el riego es inadecuado. Si aparecen insectos, aplique un spray natural de agua y jabón.
Trucos y consejos de vivero
En el vivero, cultivamos la Gypsophila en macetas de 15 cm de diámetro y la plantamos en primavera, cuando las temperaturas son más cálidas. A veces, para darle un toque de color, la mezclamos con otras plantas como el lavanda o el lavanda, que también crecen bien en el mismo tipo de sustrato. En verano, las dejamos en un lugar con sombra parcial y las regamos cada 3 días. En invierno, la protegemos con una manta de plástico y la dejamos en un lugar seco y cálido.
Preguntas frecuentes
Tabla de cuidados por estación
| Estación | Cuidado |
|---|---|
| Primavera | Plantar y asegurar drenaje |
| Verano | Riego moderado, luz parcial |
| Otoño | Dejar secar entre riegos, proteger del frío |
| Invierno | Proteger con manta, riego reducido |



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